Hay muchas personas con quien estar


En el mundo actualmente somos 7500 millones de personas. ¿Casi nada, eh? Y cada cual con su forma de ser, sus gustos, sus historias... todos y cada uno únicos en cierta manera. A lo largo de nuestras vidas vamos a conocer a infinitas personas, unas se quedarán para siempre, otras estarán de paso, pero lo que sí que nos dejarán aunque se vayan es una lección. Ya sea para bien o para mal. 

Muchas veces me he dicho a mí misma "Ay si volviera a tener 18 años con todo lo que ahora sé"... pero últimamente me alegro mucho de haberme equivocado en situaciones porque es lo que me ha ayudado a ser la persona que ahora mismo soy. Somos lo que vivimos y somos a raíz de las experiencias que hemos superado. Y parece que no, pero hemos superado muchas y a veces muy duras. ¿Quién no ha sufrido por amor? ¿Quién no ha llorado por la pérdida de un ser querido? ¿Quién no ha vivido una situación injusta alguna vez? No soy de generalizar, pero creo que todos lo hemos pasado mal en algún momento así. Con el tiempo el sufrimiento se ha ido desvaneciendo aunque nos queda el recuerdo de lo vivido y a veces una cicatriz en el corazón. La suerte que tenemos las personas es que podemos seguir viviendo aunque sea con cicatrices. 

Lo que me he dado cuenta es que a pesar de conocer a muchas personas a lo largo de nuestra vida, con muy pocas podemos ser. ¿A qué me refiero diciendo esto? Pues que no podemos ser con todo el mundo. Sólo podemos ser con quienes nos sentimos al 200% seguros, quien nos acepta como somos y nos quiere con nuestras virtudes, pero sobre todo con nuestros defectos. Claro que hay muchas personas con las que estar, muchísimas, de todas nacionalidades, colores y estaturas, pero hay muy pocas con las que ser. A esas personas es a las que hay que cuidar por encima de todo. Y lo más importante es no perderlas de nuestras vidas porque estaríamos cometiendo un error enorme. 

Las personas con quien ser siempre estarán ahí para mimarte, para darte ánimos cuando tú no los tienes, para hacerte sonreír con su simple compañía, para sentirte querid@. Qué importante en la vida es sentirse amado. En mi caso es lo más bonito que puede pasarte, ya sea en las relaciones familiares, en las de pareja y en las amistades. Cuando no hay interés, cuando hay transparencia y sinceridad a tu alrededor, eres muy afortundad@. Y muchas veces nos dedicamos a pensar en lo que nos falta, en vez de dar gracias por lo que tenemos, que es mucho. 

Cuidate, mímate, quiérete y sé quien eres. Si no gustas a alguien no es el fin del mundo porque seguramente gustes a otras más. Pero primero te tienes que querer tú, eres la persona con quien vas a estar toda tu vida. Y apóyate en tu gente, con quienes eres y van a estar a tu lado pase lo que pase. Esos no te fallarán nunca, pero sobre todo no te falles a ti mism@. 

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