No te lo calles nunca


Hay momentos que te apetece decir a toda voz "¡No puedo más! ¡Estoy harta de que me tomen por tonta!" y te quedas con las ganas de pegar un buen grito. Esto me recuerda lo que me pasó una vez en Dublín  hace mil años cuando fuimos una amiga y yo de vacaciones a ver a dos amigos. Uno de ellos le gustaba a ella y él no le hacía mucho caso a pesar de que en España habían tenido una "historia". Mi amiga estaba muy tensa, muy decepcionada y triste. Una noche paseando cerca de un puente las dos solas, me fijé que no había nadie cerca y le dije que gritara. Que lo hiciera a todo pulmón. Ella es una chica muy tímida y le daba vergüenza. Le volví a animar "Te vas a sentir mejor". Empezó a gritar y yo con ella (yo también tenía una historia que sacar afuera). Cuando terminamos me dijo que se sentía aliviada, más tranquila. El resto de los días estuvo mejor y yo me alegré por ella. Y por mí también, qué relax por favor el gritar a veces.  

Y es que me di cuenta de que lo mejor es no dejarse nada dentro. Pero no lo llevé al 100% en práctica hasta hace casi un par de años  que decidí no guardarme nada. El daño que te ha podido hacer otra persona te va minando poco a poco la autoestima y puede llegar a un punto de no retorno. Y yo como que eso no lo veo, ni lo quiero para mi vida, no me callo nada. Hace poco dos buenos amigos me recomendaron no ser tan sincera porque igual me traía problemas. ¿Qué pasa con la sinceridad? ¿Hay que no ser sincera para ser aceptada y caer bien? Yo no quiero caer bien, no busco la aceptación de nadie porque la gente que quiero les tengo a mi lado y me aceptan como soy. Quienes no estén puede ser porque no les ha gustado mi forma de ser y me parece fenomenal. No pasa nada, a mí no me preocupa para nada.

Yo no quiero animar a que a partir de ahora nos empecemos todos a tirar los trastos a la cabeza. Yo en mi caso cuando tengo un problema con alguien, me gusta llevarme aparte a esa persona y en un tono normal y relajado decirle lo que no me ha parecido bien. No me gustan quienes que te dicen algo y luego te enteras de que por detrás dicen lo contrario. Ni tampoco me gustan quienes te sueltan cosas a la cara delante de otros para dejarte en evidencia. No me parece bien actuar así porque te están faltando el respeto y todos nos merecemos que con cariño, empatía y tacto nos digan lo que hay. Sin gritos, sin malas contestaciones y sin malos gestos. 

Siempre recuerdo un dicho "Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti y no hagas lo que a ti no te sentaría bien". Espero que esta reflexión mía ayude a quienes se encuentran en un momento complicado de su vida, tienen problemas con alguien y lo tienen guardado. No sufras ni lo sigas pasando mal. Habla con esa persona cara a cara. No te guardes nada dentro. Y si pasas cerca de un puente y quieres descargar tensión ya sabes, grito al cante y tan agustito.

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