Empezar de nuevo


¿Os habéis dado cuenta de que nos pasamos la vida volviendo a empezar de nuevo cada poco? Ya sea porque hemos cambiado trabajo, amigos, parejas... 

Y  otra vez a echar mano de viejas anécdotas, de "Yo soy así y asá"... pereza a nivel 1.000.000. Quedas con un chico que conoces a través de Tinder, parece medio mono en fotos y en persona te das cuenta de que el mayor parecido que tiene con la realidad es el brillo de los ojos y a veces ni eso. Te tomas algo con él estoicamente porque en tu imaginación huyes despavorida al otro lado del mundo. Pero en la realidad, la educación manda así que como mínimo tienes que dar una oportunidad a los demás y tomarte un cacharrillo con ellos. Hablas con él y parece buena gente "Oye, igual sí, ¿no?" Pero en el fondo es un autoengaño porque sabes perfectamente que no te ha gustado. Porque no nos engañemos, el físico también importa, al menos al principio. 

A mí que no me venga nadie diciendo que no te fijas  en el físico aunque sea un poco antes de saber más de alguien. Tiene que haber al menos un mínimo de atracción porque si no, está complicada la cosa... Recuerdo con gracia un chico que me dijo en varias ocasiones en una cita "Qué alta eres". Pues hijo mío, 1.70 cm y siendo vasca tampoco es como para ser una gigante digo yo... 

Y vas conociendo y conociendo, ya sea en los bares, en un cumple o a través de amigos. Y entonces llega él, un chico que reúne lo que te gusta y empezáis a quedar. Se te ponen los ojos como chirigotas cuando le ves y te dices a ti misma "Este sí que sí". Y entonces cuándo te has imaginado en tu cabeza una historia de Amor de película, que ni en "Grease" o "Titanic" desaparece. Te quedas como un pajarillo abandonado en el nido esperando que su madre le traiga algo de comer o por lo menos con una cara parecida a esa situación. En resumidas cuentas, te hace un "gosthing", vaya que si no te bloquea en el WhatssApp es de milagro. Y vuelves otra vez a desilusionarte. Pero hay que empezar de nuevo y volver a quedar. Y volver a contar el rollo de tu vida, tus mejores anécdotas, tus pros, tus contras y un día de repente dices "Coño, pero si estoy la mar de agusto yo solita". Y dejas de buscar. 

Y un día así a lo tonto aparece. Y no le cuentas tus mejores anécdotas, bueno alguna sí, pero también tus miedos, tus preocupaciones, sueños, tus ilusiones... Y te sientes feliz y contenta porque igual no es para toda la vida, pero has encontrado a alguien que te aprecia por ser tú. Y el día que termine, pues a empezar de nuevo. De eso consiste la vida, de volver a empezar. ¿Emocionante, a que sí? A mí me lo parece y cada vez más, más chula y curiosa. 

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